miércoles, 30 de noviembre de 2016

Suave traza celeste

Esta noche incesante no es oscura
transcurre surcada por relámpagos
vivaces, diminutas luciérnagas,
la noche me envuelve con ligeras gazas
y es un placer flotar, sentirse desnudo de todo.
La noche viene a mi encuentro
sacude el sopor del sueño
su agudo canto de sirena,
con sabor a misterio me encarama lentamente
hacia un territorio sin contornos,
funde mis partículas en el firmamento mismo
dorada luz final provoca una apacible sonrisa
aunque me quite para siempre el aliento.
S.F.
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