jueves, 14 de septiembre de 2017

La risa hace bien a la salud

Se reía a carcajadas, y su risa estaba empezando a contagiar a algunos integrantes del pelotón de fusilamiento, cuando el superior impartió la orden.
S.F.


jueves, 10 de agosto de 2017

A mediodiía

Estalla otro mediodía perfecto
la maravilla del instante se esboza
empezando en una sábana chorreante
para luego huir con un marcado repicar de gotas
estrelladas contra el hendido contrapiso.

Lapso que recorta el sol y viste de vapor ilusorio,
callado penetra insondables capas de tierra,
dios paciente, enemigo tenaz
ahora exuda ásperas piedras de la sabiduría
para escudriñar un enjambre disonante
aleteando bajo el filo ávido de las horas.

Tiempo avanzando a los saltitos como gorrión
consolida por plazos el periódico transcurrir
único resorte de la ciega quietud
tinte añejo de rocío sobre todas las cosas
estira la copiosa sombra del laurel
descompone el canto hueco de la acacia.

Aplicadas ráfagas de una brisa del norte
lasitud de aire enmarcado en el límite de lo real
hacen flamear la tela desaguada,
esa luz intensísima que demuele toda sombra
boreal abanico desplegado para sostener el calor
de otro mediodía ardiente consagrado a la vida.
S.F.

lunes, 10 de julio de 2017

Buona fortuna


Una señora que caminaba bamboleando bolsas de compras, repentinamente salió dispara hacia la intersección de la avenida, agitando la mano libre del brazo en alto. Pero su largo saco de hilo le jugó una mala pasada enganchándose en el respaldo de una silla del bar, y quien manejaba el auto de alquiler nunca vio sus desesperadas señas. Aunque el destino le jugó una buena pasada, porque aquel taxi en cuestión a cien metros chocó frontalmente y su ocupante murió en el acto.
 S.F.


miércoles, 24 de mayo de 2017

Música involuntaria

Sonó como un trabajoso fraseo de trompeta, aunque en realidad se trataba de una larga frenada y derrape incluido, producida por el Ford Sierra colorado con la chapa cascada, cuyo conductor masculino jamás se enteró de que había originado, maniobrando flemáticamente al doblar en esa esquina sin disminuir velocidad, a través de aquel insólito instrumento. 
S.F.

viernes, 17 de febrero de 2017

Rotunda lógica del amor

A Rogelio le costaba horrores coordinar simples movimientos, por más que estuviese oscuro y la mayoría de las veces a su alrededor cada cual sumido en lo suyo, estigmatizaba su condición aquel hondo terror al ridículo. Pero una noche mágica conoció a Valeria y, aunque siguió bailando pesimamente, a ese detalle para nada menor, Rogelio dejó de atribuirle ilegítima y categórica importancia. 
S.F.

viernes, 27 de enero de 2017

Atlántov

El infinitivo escribir me ha traído problemas. Ocupé tres días de febrero repitiéndolo en voz alta, doblándole la punta para que dejara de ser infinitivo. Un infinitivo tiene algo de cosa militar: pisan los soldados, los sonidos buscan una silla para esconderse. Solo hay música en el infinitivo ser cantante. 

Fragmento del libro: "Atlántov" de Federico Spoliansky, editado en 2016.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Némesis de la memoria

No sé si vale la pena ni tampoco con qué finalidad voy a dejar sentada por escrito esta pequeña experiencia de anuro, pero vuelve a zumbar en mi mollera osificada como recurrente melodía nostálgica. Se dice que a corta edad ciertos sucesos se consolidan impactando en nuestro carácter, no obstante es tan llanamente absurda, nimia de toda nimiedad mi anécdota, que una sombra de vergüenza la estorba y nubla, impidiéndole rebobinar mi pretérito a esa zona crepuscular del cerebro primitivo donde tintinea vagamente, clausurando pasillos y conectores repletos de archivos neuronales. Bicéfala y olímpica, la maquinaria siempre separa con empírica rapidez, desdeñando casi sin pensar aquello que uno quisiese retener, aunque sólo sea por capricho. Así se disloca descontrolada y ya no se puede sujetar ni por un segundo más nuestra escuálida chispa vivencial, que seguirá su curso hacia los fondos sombríos del vacío de la mente, de donde tal vez jamás regrese.
Dado el caso puntual, me siento autorizado para aseverar que lo peor en estos procesos no es la tozudez de una memoria recelosa ni mucho menos, lo verdaderamente infame y contaminante en todo el sentido de la palabra es la lucha interna desigual, porque esa pobre evocación microscópica debe de enfrentarse solita a un sistema censor que selecciona situaciones gloriosas en permanente desmedro de aquellos tímidos hechos, siendo generoso en la calificación al adjetivar a estos últimos.
Para concluir, después de haber garabateado en vano media página tratando de revelar ese piojoso recuerdo que me había propuesto contar con lujo de detalles, y poniéndome en el lugar de esa humilde contingencia momentáneamente olvidada, advierto que no estoy para ninguna remembranza, y guay que me vengan con la nula excusa trilladísima de que el sufrimiento te hace crecer o te vuelve artista, semejante tontería cuéntesela a los batracios de charco, a mí me fortalece un buen plato de sopa, buseca de mondongo bajada con un pingüino tinto de la casa, y ya que estamos flan mixto de vainilla bien cargado, ¡qué joderse!    
S.F.