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martes, 10 de marzo de 2026

Casa de masajes

Esa mujer ejercía todo su poder y el cliente dejaba hacer, estirado cuan largo era con las piernas apenas abiertas, los brazos cruzados sobre el pecho. Aquella actividad lo relajaba hasta el grado de ceder al sueño, y esa mujer seguía su labor, oyendo graves ronquidos separaba los dedos entre húmedos algodones, cortando prolijamente cutículas, con oficio y paciencia puliendo bordes, limando y luego esmaltando las cuadradas y gruesas uñas de los pies.

S.F.

miércoles, 14 de junio de 2023

Temblor esencial

 

Alejo observa a una bandada de pájaros desplazarse sobre pasto recién podado; van a los saltitos, girando sus cabezas nerviosamente, parecen controlar el alrededor con su visión binocular, comunicándose entre sí a través de breves chillidos agudos, tan veloces como todos sus movimientos. Carecen de un dios, piensa Alejo; ni falta les hace, funcionan unidos por la desconfianza, porque dependen de su pericia para sobrevivir. 

S.F.

miércoles, 1 de marzo de 2023

Tornado

 

La puerta principal de aquella casona cercana a la playa se abrió de par en par y un alazán entró relinchando de pavura; todavía jadeante, el hocico tenso, sus fauces abiertas mostrando los dientes, quedó inmóvil en el centro mismo del living, donde a la luz de una alta lámpara de pergamino brillaban los cuerpitos rayados de dos Mastacembélidos, quienes se quedaron boquiabiertos, sumidos en la contemplación a través del vidrio de tan imponente cuadrúpedo. 

S.F.

viernes, 9 de octubre de 2020

Onicofagia

A Morrudo le encanta comer uñas, ronda si me las corto y enloquece cuando 
el alicate las hace estallar. Retacón pero ágil, a veces las atrapa al vuelo o 
barre el piso como aspiradora. Las masca con gusto seguramente recordando 
su cercana infancia perruna, junto a ocho hermanitos, en el Salón de belleza By 
Diana donde lo regalaban. 

S.F.

 Onicofagia pertenece al libro inédito: “Una pulga en el lomo del mundo”

lunes, 11 de diciembre de 2017

Frases huecas

Roberto ingresó con suma prudencia a su casa paterna, lo condicionaban los objetos, retenían ese ominoso aroma del recuerdo. La primera infancia es la base donde se sustenta la vida, razonaba Roberto, haciendo una somera recorrida por aquellas habitaciones familiares, comprobando que los cacharros seguían en su lugar. En la ancianidad las personas se manejan con pocas cosas, parecen regirse guiadas por la costumbre. Roberto quiso enfrentarse solo a su pasado, preservado deliberadamente entre esas altas paredes cascadas. Si al ser humano lo moviliza el deseo de trascendencia, este ámbito no confirma la regla. Le costó animarse a cruzar el angosto pasillo. Nunca creyó que iba a poder abrir esa puerta. Su padre tendría su edad actual cuando lo forzó a entrar. Lo separaban treinta años de la última vez. A la larga todo se paga; si hacés el mal te vuelve; irá derechito al infierno. 

S.F.

El cuento “Frases huecas pertenece al libro inédito: “Una pulga en el lomo del mundo”

jueves, 14 de septiembre de 2017

La risa hace bien a la salud

Se reía a carcajadas, y su risa estaba empezando a contagiar a algunos integrantes del pelotón de fusilamiento, cuando el superior impartió la orden.
S.F.


lunes, 10 de julio de 2017

Buona fortuna


Una señora que caminaba bamboleando bolsas de compras, repentinamente salió dispara hacia la intersección de la avenida, agitando la mano libre del brazo en alto. Pero su largo saco de hilo le jugó una mala pasada enganchándose en el respaldo de una silla del bar, y quien manejaba el auto de alquiler nunca vio sus desesperadas señas. Aunque el destino le jugó una buena pasada, porque aquel taxi en cuestión a cien metros chocó frontalmente y su ocupante murió en el acto.
 S.F.


miércoles, 24 de mayo de 2017

Música involuntaria

Sonó como un trabajoso fraseo de trompeta, aunque en realidad se trataba de una larga frenada y derrape incluido, producida por el Ford Sierra colorado con la chapa cascada, cuyo conductor masculino jamás se enteró de que había originado, maniobrando flemáticamente al doblar en esa esquina sin disminuir velocidad, a través de aquel insólito instrumento. 
S.F.

viernes, 17 de febrero de 2017

Rotunda lógica del amor

A Rogelio le costaba horrores coordinar simples movimientos, por más que estuviese oscuro y la mayoría de las veces a su alrededor cada cual sumido en lo suyo, estigmatizaba su condición aquel hondo terror al ridículo. Pero una noche mágica conoció a Valeria y, aunque siguió bailando pesimamente, a ese detalle para nada menor, Rogelio dejó de atribuirle ilegítima y categórica importancia. 
S.F.

domingo, 24 de julio de 2016

Pérdida y transformación del ser

En su lecho de muerte sintió que se iluminaba por dentro, cuando se corporizó en sí misma a los tres años de edad dialogando a medias palabras con su primer amigo perruno, en un irrepetible momento de extremísima lucidez, despojada de prejuicios, radiante, genuina.
S.F.

jueves, 23 de junio de 2016

Cardenal

Serenamente ajustaba sus fúlgidos penachos, el gorro frigio cubriéndole la frente, adivinando desde esa alta montaña a pastores de pie en la quebrada rocosa, mujeres del pueblo con sus vestidos de domingo, al rechoncho dibujante que en carbonilla inmortalizaría la hazaña. Cómplices de su locura, la sonrisa se adueñaba del paisaje cuando se arrojó y las alas respondieron, el entusiasmo le colmaba el pecho en ese glorioso planeo. Aunque un repentino cambio de brisa lo obligó a virar hacia un flanco, enseguida consiguió enderezar el brusco descenso. Saboreaba aire límpido, le golpeaba la cara desnuda, aleteando para sostenerse seguro de que aquella plenitud se acercaba a la felicidad. Pero un viento del este, soplando con más fuerza, finalmente lo desplumó. Tendido boca arriba sobre la hierba, miles de plumas de avestruz esparcidas por la quebrada, quedará flameando para siempre en el recuerdo colectivo su brevísimo y memorable vuelo escarlata. 

S.F.

sábado, 16 de abril de 2016

Azul oscuro

El comisario P. estaba orgulloso de su familia, siempre les hablaba a los subalternos de que había logrado “la parejita” y de que Marina era lo mejor que le podía haber pasado en la vida. Pero todos sabían que hacía llevar a su oficina a los presos jóvenes para usar sus “dos pistolas de la ley”, como le gustaba decir, una para la sien y la otra para la boca, explicaba el comisario P. con sonrisa burlona.
S.F.

domingo, 17 de enero de 2016

Tren suburbano

En aquel convoy no cabía más gente, Clarisa sintió que la tocaban, 
apenas si pudo girar el cuello, porque le era imposible moverse. 
Una mano acariciaba la entrepierna, otra buscaba su pezón derecho. 
Aquello duró ese breve trayecto de una estación a la siguiente, 
pero fue tan intenso, que al recordarlo, Clarisa todavía se conmueve. 
S.F.

martes, 1 de diciembre de 2015

La sed del otro

No sé cómo hago para convivir con un borracho
ríe cuando hay que callar o discute hasta consigo mismo
dice lo que piensa sin guardar nada,
exultante y absurdo suelta su sarcasmo
devuelve preguntas con más preguntas
se atreve a creer que su verdad es absoluta
y se llama a silencio sólo para evadirse.
Le encuentra auténtico sentido a la vida
da forma al vacío y hace equilibrio en las cornisas,
percibe la ruindad del mundo aunque no lo afecte
pero se deslumbra frente a una flor de plástico,
grita al hablar y nunca le basta lo que bebe
se va consumiendo como un alimento rancio,
apenas logra ponerse en pie camina a los tumbos
reconoce mi cara reflejada en las vidrieras
y siempre me siento dolorosamente triste.

S.F.





viernes, 28 de agosto de 2015

Esencia

Perdura en el aire ese fulgor dorado del crepúsculo otoñal, grandes manchas de sangre mustia desfilan en lo alto formando nubarrones, oscureciendo la densa hojarasca que cubre caminos. El mundo es alboroto susurrante entre copas peladas, sendos escondrijos donde cobijarse hasta el alba, mientras un lento sopor moribundo extiende la distancia del último sol, lejana y mansa presencia, estrella agotada, incapaz de cambiar las cosas. 
S.F.

domingo, 28 de junio de 2015

La iniquidad es una conducta profundamente humana

Con voz enardecida, lejos de poderse oír, el principal agente inmobiliario de Costa Verde gritó una y otra vez tratando de superar ese invariable estampido del oleaje. Resignándose al ardor en la garganta reseca, quedó en silencio por un rato bajo la noche estrellada, absorbiendo de a sorbos el aire salitroso. Finalmente, mordiéndose los labios ante aquel repetido espectáculo, levantó los hombros, especulando con que el ridículo a veces es un pretexto bienvenido, y dio media vuelta sobre sus pasos hendiendo la arena húmeda y fría, para perderse en su cada vez más cementada civilización ribereña. 

S.F.

martes, 26 de mayo de 2015

Ciclo

Zumbando calladamente, atraídos por la alborada veraniega,
se apiñan contra el alambre tejido del ventanal todos aquellos pequeños insectos voladores, destinados a ser alimento de las hormigas.

S.F.

domingo, 26 de abril de 2015

Lengua muerta

Me traicionaron las palabras. Debía defenderme pero no se oía mi coartada ni tampoco la escuchaba interiormente. Calculo haber ejercitado cada uno de los músculos faciales sumido en la desesperación por hacerme entender. Presionaban siniestras caras admonitorias, y como si alguien tutelase mis decisiones trazando artificios con los labios, lancé en un grito seco aquel nombre de mujer: ¡libertad¡ Libertad, repetí para mí, sin abrir la boca, con cadencia de mantra. Hoy rescato ese recuerdo, contraste entre sueño y pesadilla, al despertar con la implacable certeza de haber perdido para siempre el don del habla. 

S. F.

Este texto fue leído en la Feria del Libro de Bs. As. en el marco de la lectura sobre "libertad y responsabilidad en la palabra", 24 de abril de 2015.

sábado, 21 de febrero de 2015

Este texto está dedicado a la memoria del gran ilusionista argentino René Lavand. 

La destreza no estaba en esa única mano
si no en la coordinación para contar una anécdota
y a la vez mover velozmente los dedos,
así distraía la atención del público
como avezado encantador de serpientes.
Por eso recuerdo que verlo barajar
oyendo su voz monocorde pronunciar precisas palabras,
hacía pensar en el sentido de la vida
en cómo se puede superar la adversidad para convertirla en arte.

S.F.

viernes, 23 de enero de 2015

Creyó haber dicho una genialidad,
se reía solo pero sus carcajadas no contagiaban,
insistió repitiendo la ocurrencia a viva voz,
sin que le importen los presentes.
Neciamente reiteró aquello que pretendía ser cómico,
ya con una risa algo desanimada,
falta de gracia, por sobre las voces de sus acompañantes en la cena,
y así su hilaridad se fue disimulando,
diluyendo con la charla,
como el helado que no quiso probar.

S.F.